La atención médica en los centros hospitalarios permanece paralizada hasta mañana debido a una protesta liderada por trabajadores de salud. Este martes, los profesionales del sector también protagonizaron una jornada de paro, lo que ha provocado retrasos significativos en los tratamientos de los pacientes.
Mientras los trabajadores y profesionales sanitarios manifestaban en las calles con megáfonos para exigir el pago de sus salarios, en los pasillos del Hospital Oncológico, Andrea Vargas contenía las lágrimas ante la frustración de no poder programar una tomografía urgente para continuar con su tratamiento oncológico.
“Me informaron que no atenderán durante tres días seguidos, lo que implica perjuicios, gastos adicionales y días valiosos perdidos en la lucha por mi vida”, expresó con pesar.
Las interrupciones frecuentes en el sistema de salud se vienen repitiendo desde el año anterior, afectando directamente a los pacientes debido a la suspensión de servicios, la prolongación de las esperas y la postergación de tratamientos. En este mes de marzo, ya se han registrado siete días de paro.
El pasado miércoles al mediodía, Andrea advirtió que no había consumido alimentos. A pesar de ello, decidió permanecer hasta la tarde, dado que la oncóloga atiende incluso sin historia clínica o estudios actualizados.
Relata que en el año previo perdió tres meses por estas huelgas. En enero acudió a Emergencias por intensos dolores estomacales. “Les dije que no podía más, que ni siquiera podía comer, que algo estaba mal en mi estómago”, recuerda. Sin embargo, le aseguraron que no era nada grave.
El dolor persistió y tras insistir, finalmente le hicieron exámenes que evidenciaron inflamación hepática. No obstante, las huelgas continuaron obstaculizando su atención, con alrededor de 90 días en reprogramaciones. Cuando logró una nueva consulta y exámenes, el diagnóstico fue más delicado: tenía nódulos en hígado y bazo.
Otra paciente, que batalla contra cáncer cervicouterino, buscaba retirar un catéter del cuello al dejar de necesitar diálisis y aguarda iniciar quimioterapia el próximo 14 de abril.
Algunos pacientes con citas programadas con anticipación han sido atendidos en este centro, como Victoria Daza, quien tras una sesión de quimioterapia descansaba mientras dialogaba con otras personas en espera. “Cuando uno tiene cita programada, la atención es sin inconvenientes”, comenta esta mujer que enfrenta un cáncer de mama desde hace un año y cuatro meses.
La escasez de insumos y medicamentos también afecta a los enfermos. Una paciente relató que para realizar dos tomografías con contraste tuvo que comprar un insumo en farmacia privada por Bs 300 porque el hospital no contaba con él; para el segundo estudio recibió ayuda mediante una donación.
Los profesionales de salud realizaron ayer un paro de 24 horas en los tres niveles de atención, mientras que los trabajadores acatan una huelga de 72 horas que concluye mañana.
Ambos grupos demandan el pago de salarios pendientes y plantean otras reivindicaciones, como el abono del subsidio prenatal, la restitución de contratos y cargos, así como la dotación adecuada de medicamentos, insumos y materiales.
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