Un tribunal en Estados Unidos ha condenado al exdirector antidrogas Maximiliano Dávila a 25 años de cárcel por su implicación en narcotráfico y conspiración. Dávila, quien lideró la lucha antidrogas durante la administración de Evo Morales, fue encontrado culpable de conspirar para importar cocaína y por un delito vinculado a armas.
El exjefe antidrogas fue extraditado a Estados Unidos en diciembre de 2024 y, tras un juicio en octubre de 2025, un jurado federal en Nueva York falló en su contra, según informó el Departamento de Justicia estadounidense el pasado 20 de marzo.
El fiscal federal Jay Clayton indicó que Dávila “abuso de su cargo en Bolivia para resguardar envíos de cocaína hacia Estados Unidos a cambio de sobornos”.
La Administración para el Control de Drogas (DEA) reveló que Dávila transformó su oficina en una organización delictiva, protegiendo a narcotraficantes y facilitando el tráfico de cocaína. La sentencia fue pronunciada por la jueza federal Denise L. Cote, quien subrayó que las acciones del acusado “contribuyeron a la violencia, la corrupción y la adicción”. El administrador de la DEA, Terrance Cole, enfatizó que “ninguna placa, ningún título ni ningún cargo protegerá a quienes priorizan el crimen sobre su deber”.
En relación con su detención, Dávila fue arrestado en enero de 2022 en Villazón, un municipio fronterizo con Argentina, hacia donde aparentemente se dirigía. A lo largo de su carrera, también ocupó otros cargos relevantes dentro de la Policía boliviana, como el de director nacional de Inteligencia en enero de 2018 y comandante departamental de Cochabamba en noviembre de 2020, bajo la administración de Luis Arce.
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