El mandatario boliviano asistirá al encuentro del 7 de marzo en Miami junto a otros líderes de la región. Durante un acto sindical, anunció que también gestiona inversiones con Europa y Brasil, pidiendo a los obreros cambiar las protestas por coordinación.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, confirmó que empacará maletas con destino a Estados Unidos. Durante un acto público realizado este jueves junto a la Central Obrera Departamental (COD) de Cochabamba, el mandatario anunció que aceptó la invitación de su homólogo (persona que ejerce un cargo equivalente al de otra) Donald Trump para participar en una cumbre internacional programada para el próximo 7 de marzo en la ciudad de Miami.
La cita diplomática, que tendrá lugar en el hotel Doral, fue convocada por el líder estadounidense con el objetivo de reunir a los presidentes aliados de América Latina y frenar la ofensiva regional (la estrategia de expansión económica e influencia política) de China en el continente.
Según los datos de la agencia EFE, la selecta lista de invitados incluye a los mandatarios Javier Milei de Argentina, Santiago Peña de Paraguay, Nayib Bukele de El Salvador, Daniel Noboa de Ecuador y Tito Asfura de Honduras.
Para Paz, el viaje representa una oportunidad de negocio ineludible para el país. “El 7 (de marzo) creo que voy a estar con el presidente Trump. “¿Qué?, ¿no voy?, tengo que ir, por ahí conseguimos tecnología de punta (equipos y sistemas informáticos de última generación) para invertir en tecnología en Cochabamba y se vuelve en un centro de datos”, sostuvo el jefe de Estado ante los trabajadores.
La agenda gubernamental no se limita a Norteamérica. El mandatario reveló que existe un fuerte interés de países europeos como Francia, Alemania y España para inyectar capital en territorio boliviano, además Paz indicó que también busca inversiones en coordinación con el presidente de Brasil, Luis Ignacio Lula da Silva.
Defendiendo esta política de apertura internacional, Paz fue enfático: “Yo les dije a Bolivia todo mundo viene, pero respetándose. ¿Voy a Europa o no voy?, tenemos que ir”, afirmó, dejando clara su intención de buscar recursos en el exterior sin importar el continente.
Aprovechando su encuentro con los dirigentes de la COD, el presidente cerró su discurso con un mensaje directo para el sector obrero. Les pidió dejar de lado la presentación de pliegos petitorios (las listas formales de exigencias, demandas o reclamos que hacen los sindicatos al Gobierno) y, en su lugar, comenzar a trabajar bajo una lógica de coordinación directa para el desarrollo del país.
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