Santa Cruz enfrenta un cerco vial impulsado por sectores afines al expresidente Evo Morales, que han instalado tres bloqueos en rutas estratégicas hacia Cochabamba, Beni y la Chiquitania. Estas vías son vitales para el abastecimiento nacional y la salida de producción agropecuaria, por lo que las medidas generan alarma ante las pérdidas en transporte de carga y pasajeros.
En el municipio de San Julián, provincia Ñuflo de Chávez, se cumple el quinto día de bloqueo indefinido sobre la carretera que conecta Santa Cruz con la Chiquitania y Beni, impulsado por organizaciones sociales locales. La protesta ha provocado largas filas de vehículos y obliga a muchos viajeros a desplazarse a pie varios kilómetros para continuar sus trayectos. Aunque se logró un cuarto intermedio de dos horas el domingo por la noche, la medida fue reinstalada posteriormente.
Otro punto crítico es Puente Ichilo, en Bulo Bulo, Entre Ríos, donde la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba sostiene un bloqueo desde la mañana del lunes. Este sector, vinculado al movimiento evista, demanda la renuncia del presidente Rodrigo Paz y afecta una de las principales conexiones entre Santa Cruz y Cochabamba.
El tercer bloqueo se registra en El Churo, Comarapa, sobre la antigua carretera entre Cochabamba y Santa Cruz. La acción fue activada el domingo por la noche por la Federación Única de Trabajadores Campesinos junto a centrales campesinas y otras organizaciones sociales.
Ante esta situación, el comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, confirmó que las fuerzas del orden mantienen un monitoreo constante y personal en estado de apronte para intervenir en caso de recibir órdenes. Gómez destacó que durante la noche del domingo hubo una tregua en San Julián que permitió el tránsito vehicular por algunas horas, aunque el bloqueo se reanudó posteriormente, elevando la tensión y la preocupación en sectores productivos y del transporte.
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