Este lunes 4 de mayo está previsto el acto de juramento y posesión del nuevo alcalde electo de Santa Cruz de la Sierra, Carlos Manuel Saavedra, marcando el fin del mandato de Jhonny Fernández, quien se pronunció en conferencia de prensa este sábado para cerrar su ciclo al frente de la administración municipal.
“Me voy tranquilo porque cumplimos con compromisos clave, como la entrega de más de 34 mil computadoras a estudiantes de secundaria”, afirmó Fernández durante su discurso de despedida, haciendo énfasis en uno de los logros emblemáticos de su gestión. Admitió, sin embargo, que no pudo concretar todos los objetivos planteados al inicio de su administración hace cinco años.
El alcalde destacó que el proceso de transición culminará oficialmente el lunes, tal y como lo establece la ley, agradeciendo al pueblo cruceño, a las juntas vecinales, gremios, sindicatos de transporte y funcionarios municipales por el apoyo y trabajo conjunto durante estos años.
Reconoció los retos enfrentados, especialmente en 2025, un año marcado por una crisis económica que impactó severamente tanto al sector privado como al público. La caída en los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) generó un déficit que afectó programas y proyectos sociales esenciales.
A pesar de las dificultades, Fernández resaltó la ejecución de 450 kilómetros de pavimento urbano, una cifra histórica para la ciudad. Además, señaló que el nivel de endeudamiento municipal disminuyó del 16% al 14% sobre el tope máximo permitido del 20%, lo cual fue certificado por el Ministerio de Hacienda. Esto significa que su sucesor dispondrá de más de mil millones de bolivianos para nuevos proyectos.
Entre otros avances, mencionó la habilitación de hospitales de segundo nivel, la entrega de computadoras, hospitales móviles y bonos escolares. También subrayó la finalización de importantes obras de infraestructura vial, como el viaducto en el cuarto anillo y avenida Virgen de Cotoca, y el inicio de trabajos en la Doble Vía a La Guardia. No obstante, reconoció que varias iniciativas se vieron retrasadas debido al aumento en los costos de materiales ocasionado por la eliminación de subvenciones a los combustibles.
Finalmente, anunció que a partir del lunes retomará sus actividades empresariales y se enfocará en la Fundación Max Fernández. “No vivo de un sueldo público, sino de mi empresa y los recursos heredados de mi padre, todo transparente y declarado en la Contraloría”,
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