Tras la presión de los sectores afectados, se redujeron los requisitos de 30 a 10 documentos. El seguro cubrirá desde daños parciales hasta la pérdida total de la máquina, previo peritaje técnico.
SANTA CRUZ.– La mesa técnica entre la dirigencia cívica, el transporte y las autoridades de hidrocarburos cerró con un acuerdo clave que destraba el conflicto por la mala calidad del combustible. Se logró eliminar la burocracia (el exceso de papeleo) que impedía a los conductores acceder al seguro de Unibienes, reduciendo drásticamente las exigencias: de los 30 requisitos originales, ahora solo serán necesarios 10 documentos para iniciar el trámite de cobro.
El vicepresidente del Comité Cívico, Agustín Zambrana, destacó que este consenso marca un precedente en la defensa del consumidor, ya que el Estado asume la responsabilidad económica por las fallas mecánicas masivas.
Aunque el plan de pagos arranca con los mototaxistas, el modelo de resarcimiento se aplicará como base para compensar a todos los propietarios de vehículos particulares y del transporte público que sufrieron desperfectos.
Para ejecutar los pagos, se definió una escala de tres niveles según la gravedad de la avería. El seguro cubrirá desde los daños leves, que implican la reparación de la culata (la tapa superior que cierra los cilindros del motor), pasando por afectaciones graves en el cilindro donde se genera la fuerza del vehículo, hasta los casos gravísimos que requieran la reposición total del motor si este quedó inutilizable.
Es importante aclarar que el desembolso no será automático. Para evitar fraudes, cada vehículo deberá pasar por un peritaje (una revisión detallada por expertos) que certificará si la falla fue provocada realmente por la gasolina y no por falta de mantenimiento. El cronograma continúa este 19 de febrero para evaluar la calidad actual del carburante y el 24 de febrero se espera el informe final de YPFB sobre los responsables de la distribución del producto defectuoso.
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