Un total de 15 integrantes del grupo armado que protegía al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, entre colombianos, ecuatorianos y bolivianos, fueron transferidos a penales de alta seguridad ubicados en Chonchocoro (La Paz) y Cantumarca (Potosí). Solo dos de ellos permanecen en el centro penitenciario Palmasola.
Después del asalto sufrido por dos efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), quienes fueron maniatados en una vivienda secuestrada por la organización criminal en la zona del Urubó, las autoridades judiciales actuaron con celeridad para cambiar la ubicación carcelaria de este grupo, compuesto por extranjeros y nacionales que brindaban protección al citado narcotraficante.
La detención del cuerpo de seguridad de Marset se realizó la semana pasada en operativos simultáneos en el norte del departamento, cerca de Portachuelo y Montero, donde se incautaron armas de guerra. La Fiscalía presentó cargos contra los 15 detenidos por tráfico ilícito de armas, porte ilegal, formación de organización criminal, asociación delictuosa y tentativa de atentado contra integrantes de la fuerza pública.
Durante la audiencia cautelar ante la jueza Ximena Flores, ésta determinó inicialmente la detención de los implicados en diferentes cárceles: El Abra (Cochabamba), San Pedro (Oruro), Cantumarca (Potosí), San Pedro (La Paz) y Palmasola (Santa Cruz). Sin embargo, tras los sucesos violentos registrados en Santa Cruz, donde los policías fueron reducidos y esposados en una residencia del Urubó, la Policía de Seguridad Penitenciaria solicitó a la jueza una revisión de la resolución.
Por ello, la magistrada modificó su fallo y ordenó que seis implicados sean trasladados por 180 días a la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro en El Alto, mientras que siete fueron remitidos al penal de Cantumarca. Dos sujetos más permanecen en Palmasola, bajo estrictas medidas de custodia en la capital cruceña.
Las investigaciones, llevadas a cabo por la Felcn y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), revelaron que en este grupo criminal operaban militares en servicio pasivo que proporcionaban directrices tácticas para proteger inmuebles y la seguridad personal de Marset. Inicialmente asignados a Palmasola, estos individuos fueron relocalizados a Chonchocoro y Cantumarca tras la revisión judicial.
Los extranjeros, principalmente colombianos y ecuatorianos, admitieron haber sido contratados con salarios mensuales estimados entre dos mil y tres mil dólares para prestar servicios de seguridad a la organización.
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