En un movimiento estratégico del Gobierno, Claudia Cronenbold fue posesionada ayer como presidenta ejecutiva de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), relevando a Yussef Akly tras poco más de cuatro meses de gestión. El cambio ocurre en un contexto marcado por cuestionamientos a la empresa estatal debido a los daños ocasionados por la gasolina desestabilizada y las demoras en el proceso de resarcimiento.
El presidente Rodrigo Paz destacó el compromiso y la profesionalidad de Cronenbold, agradeciendo también el trabajo inicial realizado por Akly. “Este relevo marca el inicio de un segundo tiempo para YPFB, con el propósito de recuperar su rol estratégico”, afirmó el mandatario, quien además expresó su visión de que la estatal avance hacia la producción propia de combustibles, dado que actualmente el país importa el 100% del diésel y el 60% de la gasolina que consume.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, calificó la gestión de Akly como una primera etapa “difícil”, marcada por el desabastecimiento de combustibles. A su vez, reconoció que Akly fue clave para garantizar el suministro desde el inicio del gobierno. Durante su toma de posesión, Cronenbold se comprometió a encarar su gestión con seriedad y dedicación, subrayando la importancia estratégica de YPFB para Bolivia.
El paso de Yussef Akly por la estatal estuvo profundamente impactado por la crisis generada por la distribución de gasolina desestabilizada, la cual causó daños a vehículos, protestas y cuestionamientos sobre la compensación brindada a los afectados. Además, enfrentó una reestructuración interna, despidiendo a 410 funcionarios tras denuncias de sabotaje vinculadas a residuos encontrados en tanques de almacenamiento.
Su administración también estuvo envuelta en controversias por presuntos sobreprecios en la importación de combustibles y, recientemente, Akly denunció un millonario desfalco relacionado con la provisión de aceite de soya para biodiesel, señalando implicaciones en el entorno del expresidente Luis Arce.
En paralelo al cambio en la cúpula de YPFB, el ministerio anunció seis medidas para mejorar la calidad y supervisión de los combustibles. Entre ellas destacan la firma de nuevos contratos con proveedores diversificados para importar gasolina de mayor octanaje sin incrementar precios; la limpieza exhaustiva de tanques en surtidores a nivel nacional sin afectar el abastecimiento; la agilización del pago de compensaciones; la promoción de la conversión de vehículos a gas natural vehicular; la aprobación de un decreto para permitir la importación de vehículos diésel con cilindrada menor a 4000; y la creación de un equipo de supervisión permanente del sector hidrocarburos.
Estas acciones buscan estabilizar el mercado y reforzar la confianza en YPFB, mientras se impulsa una gestión más eficiente bajo el liderazgo de Claudia Cronenbold.
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