A pocos días de la asunción de las nuevas autoridades subnacionales, el próximo lunes 4 de mayo, la administración del alcalde saliente de Santa Cruz de la Sierra, Jhonny Fernández, concluye marcada por una serie de conflictos y problemas que dejarán un complejo escenario al gobierno entrante liderado por Manuel Saavedra.
El cierre del mandato se ha visto empañado por múltiples protestas y paros sectoriales. Destacan las movilizaciones del sector salud, afectado por retrasos en el pago de salarios y deficiencias en la provisión de medicamentos y atención. Actualmente, cumplen un paro de cinco días, al que suman exigencias por deudas en aportes a la Gestora Pública y a la Caja Nacional de Salud, además del incumplimiento de subsidios prenatales desde hace 13 meses.
Asimismo, los guardias municipales, fumigadores, choferes y el personal de Espacio Público iniciaron un paro de 72 horas debido al incumplimiento del laudo arbitral, atrasos salariales y falta de entrega de uniformes y medicamentos, reflejando la crisis laboral dentro del Demócrata Municipal.
Uno de los sectores más afectados ha sido el alimentario escolar. La licitación con la empresa encargada del Programa Alimentación Complementaria Escolar (ACE) finalizó el pasado 22 de abril, provocando la suspensión del desayuno escolar en unidades fiscales y de convenio de la ciudad, dejando a numerosos estudiantes sin este beneficio esencial.
En materia de infraestructura, la gestión terminante enfrenta cuestionamientos por obras inconclusas y presuntas irregularidades financieras. El alcalde electo, Manuel Saavedra, denunció la desaparición de 66 millones de bolivianos, correspondientes a un préstamo gestionado hace dos años y medio para la construcción del viaducto en el cuarto anillo de la doble vía a La Guardia. Ante la ausencia tanto de la obra como del dinero, Saavedra anunció la presentación de una querella por malversación ante el Ministerio Público.
Paralelamente, se conoció la denuncia de una empresa proveedora de mobiliario escolar, que reclama una deuda de 8 millones de bolivianos por la entrega de 12.000 pupitres en 2023. Esta suma estaba contemplada dentro del Programa Operativo Anual (POA) de ese año, pero no ha sido saldada.
El vocero de Vanguardia de Oposición Social (VOS), Carlos Schlink, alertó sobre un déficit acumulado en la Alcaldía cruceña superior a los 2.500 millones de bolivianos. Según explicó, esta cifra incluye una deuda flotante de 650 millones del ejercicio 2025 y pasivos no registrados de gestiones anteriores que ascienden a aproximadamente 600 millones, además de compromisos por 1.300 millones generados durante la actual administración. Schlink calificó el proceso de entrega-recepción como un fracaso, con el alcalde electo heredando una situación financiera crítica y numerosos compromisos incumplidos.
Desde el análisis político y económico, el experto José Antonio Prado atribuye la situación a una gestión caracterizada por la inoperancia, incapacidad y corrupción, fenómeno que -asegura- era previsible dada la continuidad de prácticas cuestionadas en mandatos anteriores que también involucraron a Fernández.
Este balance deja en evidencia que la administración de Jhonny Fernández termina en medio de conflictos laborales, falta de cumplimiento financiero, paralización de programas sociales esenciales y señalamientos por malos manejos, desafíos que el nuevo alcalde Manuel Saavedra deberá afrontar desde su primer día en el cargo para recuperar la confianza ciudadana y restablecer la operatividad municipal.
![]()

