Este martes, Lionel Messi marcó un hat-trick en la victoria por 3-0 frente a Argelia, celebrando 20 años desde su primer gol en un Mundial (Alemania 2006) y alcanzando los 200 partidos con la selección argentina. Con sus tres anotaciones en Kansas City, el capitán albiceleste igualó al alemán Miroslav Klose como máximo goleador en la historia de las Copas del Mundo, con 16 tantos.
El ’10’ exhibió toda su clase desde el minuto 17, cuando definió con un potente zurdazo para abrir el marcador y desatar la emoción contenida tras una dura jornada personal. «No me imaginaba vivir esto ni todo lo que me tocó experimentar», confesó Messi, visiblemente emocionado. El delantero agradeció el apoyo de sus compañeros y la fuerza del grupo que lidera en su sexta participación mundialista.
Al ser consultado sobre su estado anímico tras el primer gol, el astro expresó: «Fue algo ajeno a lo deportivo, pasé días complicados. Estoy agradecido con toda la delegación y mis compañeros que siempre me respaldaron para seguir adelante». Messi destacó la solidez del equipo y prometió disfrutar este momento junto a sus seres queridos y el vestuario, definido como «muy unido y fuerte».
Consciente de la magnitud de su logro, Messi relativizó la comparación con leyendas como Klose, Ronaldo y Mbappé, quien también destacó con dos goles en su encuentro del día. Sobre el torneo, opinó que todos los partidos son “muy competitivos” y que ninguna selección regala nada, anticipando encuentros intensos de aquí en adelante.
Finalmente, el capitán argentino compartió su inspiración en figuras longevas como el tenista Rafael Nadal, asegurando que la pasión y el disfrute son claves para mantenerse en la élite a casi 39 años. «Me gusta jugar al fútbol desde chico y cuando estoy bien doy el máximo», concluyó.
Con esta jornada histórica, Messi no solo reafirma su estatus como uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, sino que también impulsa las esperanza
![]()

