En septiembre de 2025, Yerko Iriarte y tres individuos más fueron arrestados en conexión con el asesinato del abogado Lorgio Saucedo, un crimen presuntamente perpetrado en el aeródromo Coloradillo. Un operativo policial en el lugar destapó la existencia de depósitos de droga subterráneos.
Al menos tres incidentes han vinculado al aeródromo Coloradillo, ubicado en el municipio de Warnes (Santa Cruz), con ejecuciones, descubrimientos de narcóticos, armamento y aeronaves ligadas al uruguayo Sebastián Marset. Este último fue detenido el 13 de marzo y posteriormente enviado a Estados Unidos, donde enfrenta acusaciones por lavado de dinero proveniente del narcotráfico.
El primer incidente que llamó la atención hacia esta instalación ocurrió en enero de 2023, cuando miembros de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) llevaron a cabo un allanamiento debido a sospechas de que desde su pista que se extiende aproximadamente cinco kilómetros despegaban avionetas cargadas de cocaína.
En ese operativo, se mencionó a una empresaria y a un destacado líder político del MAS en Warnes, quienes negaron cualquier relación con la propiedad y solo declararon como testigos ante la Fiscalía.
El segundo evento que volvió a poner a esta pista en el punto de mira de la investigación fue el secuestro y posterior ejecución del abogado Lorgio Saucedo, ocurrido el 2 de septiembre de 2025. Un video, supuestamente grabado por uno de los autores materiales del crimen, muestra a Saucedo atado a una silla en el predio, donde finalmente fue asesinado a tiros.
La familia de la víctima señaló a Yerko Iriarte y a otros tres jóvenes como los responsables. La Fiscalía encontró en el teléfono móvil de Iriarte el video del asesinato; sin embargo, la defensa del principal acusado rechazó su implicación. El caso ha estado envuelto en denuncias de irregularidades, como la decisión del juez de otorgar detención domiciliaria a Iriarte el 25 de diciembre de 2025, lo que suscitó críticas.
Tras la aprehensión de Iriarte y sus coacusados, la Felcn regresó al aeródromo Coloradillo, donde se toparon con un grupo armado de extranjeros, quienes abrieron fuego contra los agentes y luego escaparon en vehículos de lujo, según informes policiales.
Este episodio conecta a Marset y al fugitivo Yasser ‘Coco’ Vásquez, dado que Iriarte tiene antecedentes de supuesta complicidad con este último en otro asesinato ocurrido en 2024, en el que perdió la vida el piloto José Carlos Jiménez. A finales de 2025, luego de ese enfrentamiento, las autoridades encontraron en el predio tres depósitos de droga ocultos bajo tierra, además de un arsenal de armas y explosivos.
En un tercer evento, el 14 de marzo, tras la captura de Marset, el Coloradillo fue nuevamente escenario de un hallazgo significativo. Se descubrió un arsenal de armas de alto calibre, al menos 11 avionetas y 10 vehículos de alta gama, algunos modificados para combates armados. Uno de estos coches contaba incluso con blindaje de nivel 7, el más alto disponible.
De acuerdo con las pruebas manejadas por el Gobierno y la Policía Boliviana, estos bienes estarían conectados a Sebastián Marset, considerado uno de los líderes de una organización criminal que habría traficado drogas hacia Europa y blanqueado dinero en Estados Unidos.
Aunque el primer incidente no estableció vínculos directos con Marset, las autoridades han identificado un patrón operativo similar en los tres episodios; después de la intervención policial, se produjo un periodo de inactividad seguido de gestiones que permitieron la recuperación de bienes, tras lo cual las actividades ilícitas se reanudaron.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, afirmó que Marset habría contado con protección a altos niveles, lo que le permitió operar con impunidad y reducir sus medidas de seguridad. En este contexto, junto al comandante de la Policía, Mirko Sokol, se anunciaron investigaciones para identificar posibles complicidades de autoridades políticas y policiales de la gestión del expresidente Luis Arce.
Ante estas afirmaciones, el círculo cercano al exmandatario rechazó cualquier acusación de encubrimiento. Su abogado, Fernando Rivadeneira, aseguró que Arce negó rotundamente haber protegido a Marset y se mostró dispuesto a colaborar con la justicia.
“No ha habido ningún tipo de manipulación ni intento de encubrir situaciones. Luis Arce está a disposición de cualquier investigación”, expresó el abogado del expresidente, quien permanece en detención preventiva desde diciembre en el penal de San Pedro de La Paz, por un caso relacionado con el desfalco en el Fondo Indígena.
Por su parte, el fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, comunicó que se lleva a cabo una pesquisa para determinar si los involucrados eran cercanos al narcotraficante o si eran funcionarios de alguna entidad pública.
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