Los residentes de la zona del Cordón Ecológico, ubicada cerca de la Costanera, manifiestan su preocupación por la creciente inseguridad que afecta a peatones y taxistas. Según denuncian, los robos son frecuentes y la zona se ha convertido en refugio para personas en situación de calle y consumidores de drogas, quienes generan temor en la comunidad.
Las áreas verdes del cordón ecológico, con senderos que penetran en la densa vegetación, son utilizadas como escondites por estos grupos. A pesar de operativos policiales esporádicos que intentan despejar el lugar, las personas retornan debido a la ausencia de políticas públicas efectivas para su rehabilitación e inclusión social. Entre ellos, se encuentran jóvenes con prolongados casos de adicción.
Los residentes relatan que los delincuentes suelen actuar interceptando a taxistas con supuestas ofertas de carrera, para luego robarles celulares u otros bienes personales y huir hacia el monte. Asimismo, mujeres que aguardan transporte público son víctimas recurrentes de hurtos. Marcos Santos, testigo reciente de un atraco, narró cómo un presunto delincuente arrebató la cartera a una mujer y escapó hacia el interior del cordón. “Nos sentimos inseguros incluso saliendo de nuestras casas, pues escuchamos constantemente persecuciones y robos”, indicó.
Por su parte, Juanita Castellón reclama una vigilancia permanente, señalando que las patrullas han disminuido desde el inicio de las obras en la Costanera, cuando antes llamaba la atención la presencia policial continua durante todo el día.
A plena luz del día del pasado lunes, vecinos reportaron la presencia de personas bajo los efectos del alcohol y drogas en las gradas de los defensivos y zonas próximas al nuevo parque en construcción entre el cuarto anillo y el cordón. Los habitantes advierten que sin una seguridad adecuada, el proyecto podría convertirse en otro refugio para delincuentes. “Antes estas áreas tenían canchas de fútbol donde se realizaban campeonatos los fines de semana; ahora son ocupadas por personas en situación vulnerable”, explicó Gustavo Z., uno de los vecinos.
Otro residente apuntó hacia la calle 6 de la avenida Busch, vía que conecta con el cuarto anillo, y afirmó que, aunque fue abierta, nunca recibió iluminación, convirtiéndose en un espacio de dormitorio para personas sin hogar.
Ante esta realidad, la demanda comunitaria es clara: “Es necesario recuperar el Cordón Ecológico, ya que los asentamientos ilegales no dejan de crecer”, expresaron.
Operativo municipal logra rescate de menores y detenciones
En respuesta a la problemática, la Alcaldía, en coordinación con la Policía, llevó a cabo un operativo el viernes de madrugada en el área del Cordón Ecológico. La intervención permitió el rescate de menores en situación de abandono y la canalización de personas vulnerables hacia centros de rehabilitación. Además, se registraron arrestos de prófugos de la justicia.
Durante el operativo, los agentes constataron la existencia de chozas y asentamientos ilegales, encontrando incluso a niños dormidos bajo árboles, cubiertos con bolsas de yute, reflejo de la urgente necesidad de acciones integrales para atender la crisis social que atraviesa la zona.
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