Durante el primer trimestre de 2026, las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Banco Central de Bolivia (BCB) se ubicaron en $us 3.542 millones, reflejando una disminución de $us 170,4 millones (-4,6%) en comparación con el cierre de 2025. Los recursos líquidos disponibles suman $us 144,4 millones.
El informe oficial del BCB revela que las RIN experimentaron un nuevo descenso en este período, evidenciando la presión sobre la liquidez en moneda extranjera ante un panorama internacional desafiante y mayores compromisos de pago de deuda externa.
Al 31 de marzo de 2026, las RIN mostraron una caída motivada principalmente por la reducción en las reservas monetarias internacionales, es decir, los activos líquidos en divisas.
Cambio en la composición: más oro, menos dólares
El documento destaca una transformación estructural en la conformación de las reservas. Mientras los activos líquidos en dólares continúan su tendencia a la baja, el oro toma protagonismo en la cartera.
Las reservas en oro se valoraron en $us 3.432 millones, equivalente a 22,9 toneladas, representando cerca del 95% del total de las reservas internacionales.
Por otro lado, las divisas líquidas o Reserva Monetaria Internacional se situaron en $us 144,4 millones, mostrando una caída abrupta de $us 356,5 millones durante el trimestre, evidenciando el uso de estos recursos para atender obligaciones financieras externas.
Asimismo, los Derechos Especiales de Giro (DEG) —activos asignados por el Fondo Monetario Internacional— descendieron hasta $us 35,9 millones, registrando también una reducción notable.
Limitada disponibilidad inmediata de divisas
Aunque el BCB no detalla con precisión el monto exacto de efectivo en dólares disponible, la cifra clave reside en la disminución sostenida del componente más líquido, conocido como “capital de trabajo” o Reserva Monetaria Internacional.
Esta situación implica que la mayor proporción de las reservas está invertida en oro, un activo de menor liquidez, lo que limita la disponibilidad inmediata de divisas para cumplir con pagos externos y reduce el margen de maniobra para intervenir en el mercado cambiario.
Desde una perspectiva histórica, Bolivia presenta uno de los niveles de reservas más bajos en las últimas dos décadas. Para ponerlo en contexto: durante el primer trimestre de 2024, las RIN superaban los $us 1.700 millones (aunque ya en descenso, con mayor presencia de divisas). En 2025, cerraron cerca de $us 3.700 millones, impulsadas fundamentalmente por la valorización del oro. Para 2026, la cifra vuelve a contraerse, con un marcado sesgo hacia activos menos líquidos.
Pago de deuda y presiones externas
El BCB atribuye esta reducción de reservas principalmente al servicio de la deuda externa, un proceso necesario que, si bien reduce el efectivo disponible, fortalece la credibilidad financiera internacional del país.
No obstante, Alejandro Alpire, presidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz, advierte que esta situación refleja un desafío estructural: la baja generación de divisas derivadas de las exportaciones de gas y la creciente dependencia del financiamiento externo.
“Es fundamental impulsar la reactivación de las exportaciones para incrementar la entrada de dólares al país. Otra vía sería promover una ley de inversiones que atraiga capital extranjero”, afirmó Alpire.
Para el segundo trimestre de 2026, el BCB prevé un escenario internacional incierto, marcado por tensiones geopolíticas, riesgos de repunte inflJUSTIFICADOacionario global, tasas de interés elevadas por períodos prolongados y alta volatilidad en los mercados financieros.
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